Novela que combina el tema de un naufrago que se encuentra perdido a la deriva, con los recuerdos del mismo en tierra: su familia, sus creencias...
El título, “Recuerdos de un naufrago”, expresa muy bien el contenido, sin embargo, dada la influencia de la novela de García Márquez, titulada “Relatos de un naufrago”, éste puede llevar a la confusión y por tanto debería ser revisado; sería necesario encontrar algo que consiguiera diferenciarlo más de esta otra obra. Y es que lo que se puede apreciar como positivo en esta novela, son los recuerdos y sentimientos del protagonista, que hace una especie de examen de conciencia cuando ve que la hora de su muerte se aproxima. Es precisamente esto lo que Gabriel García Márquez no llegó a tratar, dedicándose tan solo a plasmar las sensaciones del naufrago en ese entorno bello pero hostil y nocivo que rodea al personaje de la historia. Lo que ocurre en una situación como esta es que uno se enfrenta a sus recuerdos, a todo aquello que dejó en tierra -como dijo Sartre, el hombre, estando solo, no puede ser hombre sin contar con la existencia del otro, aunque solo sea en sus pensamientos. Es esto lo que olvida García Márquez y lo que se encuentra en “Recuerdos de un naufrago”.
El protagonista se nos va presentando mediante esos recuerdos y a medida que transcurre el relato, va adquiriendo mayor profundidad para el lector. Sus dudas, sus miedos y sus sentimientos de culpabilidad son un tema constante que se va repitiendo a lo largo del texto, lo demás, todo el contexto en que se producen estas reflexiones, tiene también sus parecido con la novela de Gabriel García Márquez, pero ¿qué otra cosa puede encontrar uno, perdido en medio del océano, que no sea agua, sol, luna, frío y la inalcanzable fauna? No es necesario cambiar nada de esto, porque en el fondo es algo secundario, lo que aquí importa es ese enfrentamiento con uno mismo, en una situación de agonía.
El tema del agnosticismo, de la pérdida de la fe del protagonista -y después de cómo la recupera-, está muy bien expresado y da profundidad a la novela. |